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¡Cuando el silencio habla!

¡Cuando el silencio habla!

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Pienso 99 veces y nada descubro, dejo de pensar, me sumerjo en el silencio y la verdad me es revelada”

Albert Einstein

Cuando empecé a practicar yoga y a meditar enseguida sentí sus efectos positivos y descubrí la magia de la combinación de la práctica de la respiración consciente junto a los momentos de silencio. 

Empecé a conocerme mejor.

Y, ¿qué es el silencio?

En una primera fase, es el no ruido, para ello, se necesita parar, buscar un lugar tranquilo, respirar conscientemente y empezar a meditar.

Poco a poco iremos accediendo con la práctica al buen silencio, donde silenciamos la mente y obtenemos la calma. 

Vivimos y convivimos en un mundo lleno de ruido. Escogemos habitualmente el ruido al silencio, en una falsa conexión con los demás que nos aleja de ellos en lugar de acercarnos. El silencio paradójicamente nos conecta a los demás.

El silencio puede parecernos equivalente al aburrimiento, incluso a la tristeza, lo cual nos lleva a un inicial rechazo. Pero cuando aprendemos a ejercitar ese silencio de manera activa conectando con nosotros mismos empezaremos a conocernos mejor, descubriendo un yo que no conocíamos.

El ruido nos rodea, está por todas partes y nos aparta de nosotros mismos, y buscar momentos de silencio requiere de un gran esfuerzo.

Pero cuando entendemos que el Silencio nos habla, nos da respuestas, nos ordena, responde a nuestras necesidades reales, nos conecta con nosotros y nos hace sentir mágicamente poderosos.

Desde un punto de vista científico, se ha demostrado que el silencio contribuye a regenerar el cerebro, ayuda a conservar la memoria y a ser más flexibles ante los cambios. 

El silencio es el mejor antídoto contra el estrés. El ruido causa tensión y estrés, el silencio tiene un efecto sanador y relajante.

Es recomendable reservar algunos minutos al día para estar en completo silencio, un íntimo silencio que permita al cerebro dar sentido a lo que nos acontece.

Tan solo dos minutos de silencio absoluto son más beneficiosos que escuchar música relajante y provocan una mayor disminución de la presión sanguínea.

Estamos en silencio cuando se produce un estado de serena alerta interna, estando presentes en un momento que nos hace vivir despierto.

¡¡¡Escuchemos nuestros silencios!!!!

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